Ideas y consejos

Por qué Ashgabat llegó a ser la ciudad más cara del mundo para los expatriados

8 min de lectura

Por qué Ashgabat llegó a ser la ciudad más cara del mundo para los expatriados

A primera vista, puede resultar sorprendente que Ashgabat, la capital de Turkmenistán, haya aparecido como la ciudad más cara del mundo para vivir. No hablamos de Zúrich, Nueva York, Londres o Singapur, sino de una ciudad de Asia Central que no suele aparecer entre los grandes destinos internacionales.

Sin embargo, hay una explicación importante: cuando se afirma que Ashgabat fue la ciudad más cara del mundo, normalmente se está haciendo referencia al coste de vida para trabajadores expatriados, no al coste de vida de la población local.

En 2021, la consultora Mercer colocó a Ashgabat en el primer puesto de su ranking internacional de coste de vida para expatriados, por delante de Hong Kong, Beirut y Tokio.

¿Por qué Ashgabat era tan cara?

La explicación está relacionada principalmente con la situación económica de Turkmenistán, la inflación, la escasez de determinados productos y las dificultades para acceder a divisas.

Mercer señaló la elevada inflación local como uno de los principales factores detrás de la posición de Ashgabat en su clasificación de 2021.

Esto puede producir una situación aparentemente contradictoria: un país con ingresos medios relativamente bajos puede resultar extremadamente caro para una persona que llega desde otro país y necesita comprar determinados bienes y servicios al precio disponible para expatriados.

Una economía muy dependiente del gas natural

Turkmenistán posee enormes reservas de gas natural y su economía depende en gran medida de las exportaciones de hidrocarburos.

Según Reuters, el país cuenta con unas de las mayores reservas de gas del mundo y gran parte de sus exportaciones se dirige a China.

Puedes consultar también la información económica más reciente sobre el país en el Fondo Monetario Internacional.

Esta dependencia de los hidrocarburos ha tenido una enorme influencia sobre la economía turkmena.

Cuando los ingresos procedentes de las exportaciones disminuyen o existen problemas de acceso a divisas extranjeras, las consecuencias pueden trasladarse al mercado interno.

El problema de las divisas

Uno de los elementos más importantes para entender la peculiar situación de Ashgabat es la existencia de diferentes tipos de cambio.

El tipo de cambio oficial del manat turkmeno no siempre refleja el valor al que puede conseguirse realmente una moneda extranjera en el mercado paralelo.

El BTI 2026 señala que durante su periodo de análisis el tipo de cambio paralelo se mantenía alrededor de 5,5 veces el tipo oficial.

Reuters también describió en 2026 la existencia de tipos de cambio oficiales y no oficiales, una situación que dificulta las operaciones de empresas extranjeras.

Esto es fundamental para comprender por qué los precios pueden resultar tan elevados para determinados visitantes y trabajadores extranjeros.

¿Es cara para los turcomanos o para los expatriados?

Aquí está probablemente la parte más importante.

Decir simplemente que «Ashgabat es la ciudad más cara del mundo» puede resultar engañoso.

El ranking de Mercer está diseñado para analizar los gastos de empleados expatriados y sus familias destinados a diferentes ciudades.

Por tanto, no significa necesariamente que una familia turcomana promedio tenga el mismo coste de vida que un trabajador extranjero.

Las diferencias salariales, los productos disponibles, las subvenciones, los mercados utilizados y el acceso a determinados servicios pueden hacer que la experiencia sea completamente diferente.

Por eso es mejor hablar de Ashgabat como una ciudad que llegó a encabezar un ranking específico de coste de vida para expatriados.

Los productos importados pueden ser especialmente caros

Turkmenistán tiene un mercado relativamente cerrado y depende de las importaciones para numerosos productos.

Cuando una economía tiene dificultades para conseguir divisas, importar determinados bienes puede resultar más complicado.

Esto afecta especialmente a productos que no se fabrican localmente.

Para un expatriado acostumbrado a comprar productos internacionales, determinados artículos pueden terminar teniendo precios muy elevados.

El problema no es simplemente que los productos sean «de lujo», sino que la combinación de importaciones, disponibilidad limitada y tipos de cambio puede alterar enormemente su precio final.

La escasez también influye

Turkmenistán ha sufrido durante años problemas de escasez de determinados productos y dificultades económicas.

El BTI 2026 sigue señalando problemas relacionados con la escasez recurrente de divisas y determinados bienes.

Esto genera una situación curiosa.

En una ciudad normal, una mayor demanda suele provocar que aparezcan más vendedores y productos competidores.

En un mercado con restricciones de importación y problemas de divisas, aumentar la demanda no siempre significa que aparezca inmediatamente una mayor oferta.

El resultado puede ser un incremento importante de los precios.

Una capital llena de mármol blanco

Ashgabat también tiene una característica que la diferencia de muchas otras capitales.

La ciudad ha sido reconstruida durante las últimas décadas con enormes edificios revestidos de mármol blanco, grandes avenidas, monumentos y edificios gubernamentales.

Reuters describe Ashgabat como una capital reconstruida con una apariencia monumental y grandes cantidades de mármol, financiada en buena medida gracias a los ingresos del gas natural.

La ciudad incluso consiguió entrar en el Libro Guinness de los Récords por la concentración de edificios revestidos de mármol blanco.

Esto ha convertido a Ashgabat en una de las capitales más peculiares visualmente de Asia Central.

Una ciudad espectacular, pero poco abierta al exterior

El aspecto monumental de Ashgabat contrasta con la situación de Turkmenistán respecto al exterior.

El país ha mantenido durante décadas un elevado nivel de aislamiento y restricciones.

Aunque en los últimos años existen algunas señales de apertura, Reuters señala que el acceso a internet continúa siendo lento y muy restringido y que determinadas redes sociales siguen bloqueadas, aunque algunos usuarios acceden mediante VPN.

Además, el país mantiene un sistema político fuertemente controlado.

Esto también influye indirectamente en la economía y en la capacidad de las empresas extranjeras para operar normalmente.

¿Cuánto cuesta vivir actualmente en Ashgabat?

Aquí hay que tener cuidado con las cifras que aparecen en internet.

Las páginas que calculan el coste de vida pueden ofrecer cantidades muy diferentes porque utilizan metodologías, muestras y tipos de cambio distintos.

Por ejemplo, Livingcost sitúa el coste estimado de una persona en Ashgabat alrededor de los 1.800-1.900 dólares mensuales, mientras que otras calculadoras ofrecen cifras diferentes.

Estos datos no son directamente comparables con el ranking de Mercer.

Mercer analiza una cesta específica destinada a trabajadores internacionales y tiene en cuenta factores relacionados con vivienda, transporte, alimentación, bienes y servicios, entre otros.

Por eso no debemos mezclar ambas cifras como si midieran exactamente lo mismo.

¿Sigue siendo Ashgabat la ciudad más cara del mundo?

No se puede afirmar actualmente de forma general.

La famosa posición número uno corresponde al ranking de Mercer de 2021.

Las clasificaciones internacionales posteriores utilizan diferentes metodologías y pueden producir resultados completamente distintos.

De hecho, algunos índices generales de coste de vida de 2026 colocan a ciudades suizas y estadounidenses entre las primeras posiciones, mientras que Ashgabat aparece en posiciones diferentes dependiendo de la fuente y de la metodología utilizada.

Por eso, si encuentras titulares que todavía dicen que Ashgabat es «la ciudad más cara del mundo», conviene comprobar qué ranking utilizan y de qué año procede.

La paradoja de Ashgabat

La historia de Ashgabat resulta interesante precisamente por su contradicción.

Turkmenistán no es uno de los países con mayores niveles de renta del planeta, pero su capital llegó a aparecer como la ciudad más cara del mundo para expatriados.

La explicación está en una combinación de factores:

  • Inflación elevada.
  • Escasez de determinados productos.
  • Dependencia de las importaciones.
  • Dificultades para conseguir divisas.
  • Diferencias entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.
  • Mercado relativamente cerrado.
  • Costes elevados para determinados bienes y servicios destinados a extranjeros.

En otras palabras, no es simplemente que Ashgabat tenga precios elevados. La particular estructura económica del país puede hacer que el coste que soporta un expatriado sea muy diferente del que afronta un ciudadano local.

Una de las ciudades más curiosas del mundo

Ashgabat es, probablemente, una de las capitales más singulares del planeta.

Sus enormes edificios blancos, sus monumentos, sus avenidas prácticamente vacías en determinadas zonas y su peculiar situación económica han convertido a la ciudad en un lugar muy diferente de las grandes capitales occidentales.

Además, la situación continúa evolucionando. En 2026, el Fondo Monetario Internacional sigue señalando como uno de los grandes retos de Turkmenistán la necesidad de transformar su riqueza procedente de los hidrocarburos en un crecimiento más diversificado e inclusivo.

Por tanto, la próxima vez que aparezca el titular «Ashgabat, la ciudad más cara del mundo», lo más correcto es añadir una aclaración: fue la ciudad más cara para expatriados según el ranking de coste de vida de Mercer de 2021, y su posición estuvo relacionada especialmente con la inflación y las peculiaridades del mercado turkmeno.

No significa que sea simplemente la ciudad donde cualquier persona gaste más dinero del planeta.

Productos recomendados

Seleccionados de nuestra tienda para este tema

Leave a comment

Carrito de compra

×

No hay productos en el carrito.