La suplantación de identidad en Internet puede producirse cuando alguien utiliza nuestros datos, fotografías, nombre o cuentas para hacerse pasar por nosotros. En algunos casos, el objetivo es engañar a otras personas, cometer fraudes, acceder a información privada o incluso dañar la reputación de la víctima. INCIBE diferencia, entre otros casos, el robo de cuentas y la creación de perfiles falsos.
Aunque no existe una forma de eliminar por completo este riesgo, adoptar unas buenas prácticas puede dificultar considerablemente que otra persona consiga acceder a nuestras cuentas o recopile información suficiente para hacerse pasar por nosotros.
Utiliza contraseñas diferentes para cada cuenta
Una de las medidas más importantes consiste en utilizar contraseñas robustas y diferentes en cada servicio. Reutilizar la misma contraseña en el correo electrónico, redes sociales, tiendas online y otras plataformas puede provocar un efecto dominó si una de ellas queda comprometida.
Para evitar tener que recordar decenas de claves puedes utilizar un gestor de contraseñas, especialmente para generar y almacenar contraseñas únicas.
La AEPD recomienda utilizar claves robustas, difíciles de predecir y secretas, además de proteger adecuadamente los dispositivos.
Activa la autenticación en dos pasos
La autenticación de dos factores añade una segunda barrera de seguridad. De esta manera, aunque alguien consiga averiguar tu contraseña, necesitará superar otro mecanismo de verificación para acceder a la cuenta.
INCIBE recomienda activar esta función siempre que el servicio la ofrezca, especialmente en cuentas importantes como el correo electrónico y las redes sociales.
Conviene prestar especial atención al correo electrónico principal, porque muchas plataformas permiten recuperar las contraseñas mediante este servicio.
No publiques demasiada información personal
Cuantos más datos personales dejamos disponibles públicamente, más información puede utilizar un tercero para intentar hacerse pasar por nosotros.
Evita publicar de forma innecesaria datos como:
- Número de teléfono.
- Dirección de domicilio.
- Documento de identidad.
- Información bancaria.
- Fechas y datos personales utilizados para recuperar cuentas.
- Fotografías de documentos.
- Información sobre viajes antes de realizarlos.
- Fotografías o contenidos privados.
La AEPD advierte de que, una vez que publicamos información en redes sociales, podemos perder el control sobre ella, ya que otras personas pueden copiarla o difundirla.
Puedes consultar también las recomendaciones de la Agencia Española de Protección de Datos para proteger tu privacidad.
Revisa la privacidad de tus redes sociales
No todas las publicaciones tienen que ser visibles para cualquier persona. Revisa periódicamente quién puede ver tus fotografías, publicaciones, historias, lista de amigos o información de contacto.
También es recomendable controlar quién puede mencionarte o etiquetarte y revisar las solicitudes de amistad o seguimiento de personas que no conoces.
El objetivo no es dejar de utilizar las redes sociales, sino reducir la cantidad de información que un desconocido puede recopilar sobre ti.
Cuidado con los mensajes de phishing
Muchos casos de robo de cuentas comienzan con un mensaje aparentemente legítimo. Puede llegar por correo electrónico, SMS, WhatsApp, redes sociales o incluso mediante un mensaje privado.
El contenido puede afirmar que existe un problema con una cuenta, un pago pendiente o una supuesta incidencia que requiere actuar inmediatamente. INCIBE señala que la urgencia, el miedo y los beneficios demasiado buenos para ser verdad son recursos habituales utilizados en fraudes digitales.
Antes de introducir tus credenciales, comprueba siempre la dirección de la página. Si tienes dudas, entra directamente en la aplicación o escribe manualmente la dirección oficial en el navegador en lugar de utilizar el enlace recibido.
Protege también tu teléfono móvil
El móvil concentra actualmente una gran cantidad de información personal: correo electrónico, fotografías, conversaciones, redes sociales, aplicaciones bancarias y códigos de recuperación.
Por eso es importante utilizar un método seguro de desbloqueo y mantener actualizado tanto el sistema operativo como las aplicaciones.
La AEPD recomienda mantener los dispositivos actualizados porque las actualizaciones proporcionadas por los fabricantes también incorporan mejoras de seguridad.
También conviene evitar instalar aplicaciones procedentes de fuentes desconocidas y revisar periódicamente las aplicaciones que tienen acceso a información sensible.
Ten cuidado con el duplicado de SIM
Existe otro riesgo menos conocido: el SIM swapping o duplicado fraudulento de la tarjeta SIM.
Si un delincuente consigue que el operador emita una copia de nuestra SIM, podría recibir determinados códigos enviados mediante SMS y utilizarlos para intentar recuperar contraseñas o acceder a diferentes servicios.
La AEPD explica que un duplicado fraudulento puede facilitar el acceso a cuentas de correo electrónico, WhatsApp, redes sociales y otros servicios que utilizan SMS como método de recuperación.
Por eso resulta importante prestar atención si el teléfono pierde repentinamente la cobertura sin una causa aparente y contactar con el operador si sucede algo extraño.
Busca periódicamente tu nombre en Internet
Una medida sencilla consiste en realizar de vez en cuando una búsqueda con tu nombre y apellidos para comprobar qué información aparece públicamente.
También puedes configurar alertas para detectar nuevas apariciones de tu nombre en Internet. INCIBE recomienda este tipo de vigilancia, conocida como egosurfing, para detectar posibles perfiles falsos, publicaciones o información relacionada con nuestra identidad.
Si encuentras un perfil que utiliza tus fotografías y datos para hacerse pasar por ti, guarda capturas y recopila pruebas antes de solicitar su eliminación.
¿Qué hacer si ya han suplantado tu identidad?
Si descubres que alguien está utilizando tu nombre, fotografías o cuentas, actúa rápidamente.
En primer lugar, cambia las contraseñas de la cuenta afectada y de cualquier otro servicio que utilice una clave igual o similar. Activa también la autenticación en dos pasos y revisa los dispositivos o sesiones que tengan acceso a la cuenta.
Si se trata de un perfil falso, utiliza las herramientas de denuncia de la propia red social. Guarda capturas de pantalla, enlaces, nombres de usuario y cualquier otra información que pueda servir como prueba.
La AEPD recomienda denunciar ante los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad cuando se ha producido una suplantación y recuerda que las principales redes sociales disponen de mecanismos para comunicar este tipo de vulneraciones.
Puedes consultar las indicaciones de la AEPD sobre qué hacer ante una suplantación de identidad.
La información personal también necesita protección
Evitar la suplantación de identidad no consiste únicamente en tener un buen antivirus. La protección comienza por controlar qué información compartimos, utilizar contraseñas únicas, activar sistemas adicionales de autenticación y desconfiar de mensajes inesperados.
También es importante mantener actualizado el dispositivo y revisar periódicamente la configuración de privacidad de nuestras cuentas.
Si una fotografía, vídeo o información personal se ha publicado en Internet sin autorización, existen además mecanismos específicos para solicitar su retirada. La AEPD explica las vías disponibles para ejercer los derechos relacionados con la eliminación de determinados contenidos personales.
En definitiva, proteger nuestra identidad digital depende de reducir la información innecesaria que exponemos y de reforzar la seguridad de nuestras cuentas. Unos minutos revisando contraseñas, privacidad y métodos de recuperación pueden evitar problemas mucho mayores en el futuro.
Productos recomendados
Seleccionados de nuestra tienda para este tema






Leave a comment