Ideas y consejos

Sociedad offshore: qué es, para qué sirve y cómo funciona

9 min de lectura

Sociedad offshore: qué es, para qué sirve y cómo funciona

El término sociedad offshore aparece con frecuencia en noticias relacionadas con grandes empresas, inversiones internacionales, patrimonio y fiscalidad. También suele asociarse a conceptos como paraísos fiscales, cuentas en el extranjero o estructuras empresariales utilizadas para gestionar activos.

Sin embargo, tener una sociedad offshore no significa automáticamente estar cometiendo una ilegalidad. Una empresa puede estar constituida en otro país por diferentes motivos empresariales y financieros, aunque también existen estructuras offshore utilizadas para ocultar patrimonio o facilitar prácticas de evasión fiscal.

La diferencia está en cómo se constituye, para qué se utiliza y si sus propietarios cumplen las obligaciones legales y fiscales correspondientes.

¿Qué es una sociedad offshore?

Una sociedad offshore es, en términos generales, una empresa constituida en una jurisdicción distinta de aquella en la que reside su propietario o en la que desarrolla principalmente su actividad económica.

El término inglés offshore significa literalmente «fuera de la costa», aunque en el ámbito empresarial se utiliza para hacer referencia a determinadas estructuras establecidas fuera del país de residencia o de actividad de sus propietarios.

No existe una única forma jurídica llamada «sociedad offshore». Puede tratarse de diferentes tipos de empresas dependiendo de la legislación del país donde se constituya.

El Banco de España utiliza también el concepto de establecimientos offshore al analizar determinadas estructuras y actividades realizadas por grupos financieros fuera de sus mercados de origen.

¿Para qué se utiliza una sociedad offshore?

Una empresa constituida en otro país puede tener diferentes finalidades.

Por ejemplo, una compañía que opera internacionalmente puede crear una sociedad en otra jurisdicción para desarrollar una actividad concreta, gestionar inversiones, participar en proyectos internacionales o centralizar determinadas operaciones.

También existen estructuras conocidas como entidades con fines especiales, que el Banco de España define como entidades con una presencia física y empleo mínimos en la economía donde están establecidas, controladas por no residentes y cuyas operaciones se realizan principalmente con otros no residentes.

Por tanto, no todas las empresas constituidas fuera del país de residencia tienen necesariamente una finalidad de ocultación patrimonial.

¿Una sociedad offshore es legal?

La constitución de una empresa en otro país no es por sí misma ilegal.

Lo importante es cumplir las normas aplicables en las jurisdicciones implicadas, declarar correctamente los ingresos y activos cuando exista obligación de hacerlo y poder justificar el origen y la finalidad de las operaciones.

El problema aparece cuando una estructura empresarial se utiliza para ocultar información a las autoridades, ocultar al verdadero propietario, blanquear capitales o evitar fraudulentamente el pago de impuestos.

La OCDE ha desarrollado diferentes estándares internacionales precisamente para aumentar la transparencia fiscal y dificultar que las estructuras internacionales se utilicen para evadir impuestos. Entre ellos se encuentra el Common Reporting Standard (CRS), mediante el cual las jurisdicciones participantes intercambian automáticamente determinada información financiera.

Sociedad offshore y paraíso fiscal: ¿es lo mismo?

Aunque ambos conceptos suelen aparecer juntos, no son exactamente lo mismo.

Una sociedad offshore es una empresa constituida en una jurisdicción extranjera respecto al país de residencia o actividad principal de sus propietarios.

Un paraíso fiscal, por su parte, es una expresión utilizada habitualmente para referirse a determinadas jurisdicciones caracterizadas históricamente por una fiscalidad reducida y, en algunos casos, por un elevado nivel de confidencialidad.

Por eso, no toda sociedad offshore está necesariamente situada en un paraíso fiscal.

Una empresa española puede, por ejemplo, constituir legalmente una filial en otro país porque allí desarrolla una parte de su actividad. Esa filial sería una sociedad extranjera, pero eso no significa automáticamente que sea una sociedad creada para evadir impuestos.

¿Por qué se habla tanto de sociedades offshore?

Las sociedades offshore han adquirido especial protagonismo por las investigaciones periodísticas sobre estructuras empresariales internacionales y filtraciones de documentos financieros.

La preocupación de organismos internacionales se centra especialmente en las estructuras opacas que pueden dificultar identificar al propietario real de los activos o conocer dónde se generan determinadas rentas.

La OCDE reconoce que algunos asesores e intermediarios han diseñado estructuras offshore que pueden ser utilizadas por contribuyentes incumplidores para evitar informar correctamente de determinados activos o rentas a las administraciones tributarias.

Esto explica por qué el término suele aparecer asociado a investigaciones sobre patrimonio oculto, aunque offshore no sea sinónimo de ilegal.

¿Qué ventajas puede tener una sociedad offshore?

Desde un punto de vista empresarial, una compañía internacional puede constituirse en otro país por diferentes razones.

Entre ellas pueden encontrarse:

  • Facilitar operaciones internacionales.
  • Establecerse cerca de determinados mercados.
  • Gestionar inversiones internacionales.
  • Crear estructuras empresariales para proyectos concretos.
  • Aprovechar determinadas características de la legislación local.
  • Centralizar determinadas operaciones de un grupo empresarial.

Las ventajas concretas dependen completamente del país y del tipo de empresa.

Además, cualquier posible ventaja fiscal debe analizarse teniendo en cuenta las normas del país donde reside el propietario y las reglas internacionales aplicables.

¿Qué riesgos tiene una sociedad offshore?

Crear una empresa en el extranjero también puede generar obligaciones y riesgos.

Uno de ellos es el cumplimiento fiscal. Una persona o empresa no deja necesariamente de estar sometida a las normas de su país de residencia por crear una sociedad en otro Estado.

La OCDE, por ejemplo, recomienda normas de transparencia fiscal internacional destinadas a evitar que determinados contribuyentes trasladen artificialmente rentas o beneficios a filiales extranjeras para reducir su tributación.

También pueden existir obligaciones relacionadas con la identificación del titular real, declaraciones de activos, contabilidad, información financiera y prevención del blanqueo de capitales.

Por eso, una estructura internacional debe analizarse de manera individual y con asesoramiento profesional cuando tenga implicaciones fiscales importantes.

¿Se puede tener una sociedad offshore viviendo en España?

Una persona residente en España puede tener intereses empresariales o participaciones en sociedades extranjeras, pero eso no significa que pueda ocultarlos a Hacienda.

Las obligaciones concretas dependen de factores como la residencia fiscal, el porcentaje de participación, el tipo de sociedad, los ingresos obtenidos y la jurisdicción en la que se encuentre la empresa.

Además, España participa en los mecanismos internacionales de intercambio de información fiscal.

El sistema internacional de intercambio automático de información financiera ha aumentado considerablemente la capacidad de las administraciones tributarias para conocer determinados activos financieros mantenidos en el extranjero. La OCDE explica que el CRS establece el intercambio automático anual de información financiera entre jurisdicciones participantes.

¿Una sociedad offshore permite no pagar impuestos?

Esta es una de las ideas más extendidas y también una de las más engañosas.

Crear una empresa en otro país no significa automáticamente quedar exento de impuestos.

La fiscalidad depende de las circunstancias concretas y de las normas aplicables. Además, existen mecanismos internacionales destinados precisamente a evitar que los beneficios se desplacen artificialmente hacia jurisdicciones donde la tributación sea menor.

La OCDE ha desarrollado las normas sobre sociedades extranjeras controladas, conocidas internacionalmente como CFC, para combatir determinadas situaciones en las que las rentas se trasladan a entidades extranjeras controladas por contribuyentes residentes.

Por este motivo, pensar que una sociedad offshore funciona simplemente como una manera de «no pagar impuestos» es una simplificación incorrecta.

Diferencia entre sociedad offshore y filial extranjera

También conviene distinguir entre una estructura offshore y una filial extranjera.

Una multinacional puede crear una filial en otro país porque quiere vender sus productos allí, contratar trabajadores, fabricar productos o prestar servicios.

En ese caso existe una actividad empresarial real en el país donde se encuentra la filial.

El Banco de España explica, por ejemplo, que una filial es una sociedad constituida en España que puede pertenecer a una entidad extranjera, mientras que una entidad extranjera también puede prestar servicios en España desde su país de origen bajo determinadas condiciones.

La existencia de una empresa en otro país, por tanto, no permite por sí sola determinar cuál es su finalidad.

¿Qué es una sociedad offshore opaca?

La expresión sociedad offshore opaca se utiliza especialmente cuando una estructura dificulta conocer quién controla realmente una empresa, quién es el beneficiario de determinados activos o cómo se mueven los fondos.

La opacidad puede ser especialmente problemática cuando se utiliza para ocultar información que debería comunicarse a las autoridades.

Precisamente por eso, organismos internacionales han establecido mecanismos destinados a mejorar la identificación y el intercambio de información financiera.

La OCDE mantiene un marco internacional específico sobre transparencia fiscal y ha desarrollado normas para combatir estructuras offshore opacas y mecanismos diseñados para evitar la comunicación de información financiera.

Ejemplo sencillo de una sociedad offshore

Imaginemos a una empresa española que decide crear una compañía en otro país porque quiere desarrollar allí una actividad comercial.

La empresa extranjera tiene sus propios contratos, contabilidad y operaciones y cumple las obligaciones legales correspondientes.

En ese caso estamos ante una estructura empresarial internacional que puede tener una finalidad legítima.

Ahora imaginemos que una persona crea una empresa en el extranjero únicamente para esconder que es propietaria de determinados bienes o ingresos que debería declarar en España.

En ese supuesto, la estructura puede formar parte de un mecanismo de ocultación o incumplimiento fiscal.

La diferencia no está simplemente en que la empresa esté situada fuera de España, sino en cómo se utiliza y qué obligaciones legales existen.

¿Por qué las empresas crean sociedades en otros países?

Las empresas multinacionales operan habitualmente en diferentes jurisdicciones.

Una compañía puede necesitar una entidad local para contratar empleados, realizar inversiones, abrir instalaciones, gestionar contratos o cumplir las normas del país donde desarrolla su actividad.

También puede utilizar sociedades pertenecientes a un mismo grupo para organizar diferentes líneas de negocio.

El hecho de que una estructura tenga varias sociedades en diferentes países no significa necesariamente que exista una finalidad de evasión fiscal.

La clave está en analizar la actividad económica real, la propiedad, las operaciones y el cumplimiento de las obligaciones correspondientes.

Offshore, banca y transparencia internacional

El concepto offshore también aparece frecuentemente relacionado con cuentas bancarias extranjeras.

Tener una cuenta en otro país tampoco implica automáticamente una actividad ilegal. De hecho, el Banco de España señala que abrir una cuenta en un banco extranjero es una operación habitual y explica las diferencias entre entidades extranjeras, filiales y sucursales.

Lo importante es cumplir las obligaciones de información y tributación que correspondan.

Los mecanismos internacionales de intercambio de información han reducido además el nivel de confidencialidad que históricamente podía existir en algunas estructuras financieras internacionales.

Conclusión

Una sociedad offshore es, de forma general, una empresa constituida en una jurisdicción extranjera respecto al país de residencia o actividad principal de sus propietarios.

Puede utilizarse para desarrollar negocios internacionales, gestionar inversiones o estructurar determinadas operaciones empresariales. Por tanto, tener una sociedad offshore no significa automáticamente cometer un delito o una infracción fiscal.

Sin embargo, las estructuras offshore también pueden utilizarse de forma fraudulenta para ocultar patrimonio, dificultar la identificación del propietario real o evitar obligaciones fiscales. Por ese motivo, organismos como la OCDE han desarrollado estándares internacionales de transparencia e intercambio automático de información.

En definitiva, para entender si una sociedad offshore es legal o problemática no basta con saber en qué país está registrada. Hay que conocer quién la controla, qué actividad desarrolla, dónde se generan sus ingresos y qué obligaciones fiscales y legales deben cumplirse.

Productos recomendados

Seleccionados de nuestra tienda para este tema

Plafón LED de techo rectangular ultrafino de 23 pulgadas… Hasta -75% Plafón LED de techo rectangular ultrafino de 23 pulgadas… El precio original era: 263,92 €.El precio actual es: 65,98 €. Ver opciones
Si eres de jerseys navideños feos, este de El Regreso al… -95% Si eres de jerseys navideños feos, este de El Regreso al… El precio original era: 226,50 €.El precio actual es: 11,99 €. Añadir al carrito
Leave a comment

Carrito de compra

×

No hay productos en el carrito.